Partidos tradicionales mantienen peso clave en la carrera presidencial pese a protagonismo de tres candidaturas
Por:Fredy Leòn Gòmez Alvarez
Aunque la contienda presidencial en Colombia parece concentrarse en tres candidaturas principales, los partidos tradicionales y sus distintas facciones siguen siendo determinantes en la conformación de alianzas, el control territorial y la negociación del futuro gobierno.
Tras las elecciones legislativas, el panorama político evidencia dos grandes bloques: la izquierda representada por el Pacto Histórico y la derecha en torno al Centro Democrático. Sin embargo, el sistema político continúa marcado por un multipartidismo fragmentado, donde colectividades como el Partido Liberal Colombiano, el Partido Conservador Colombiano, Cambio Radical, el Partido de la U y la Alianza Verde juegan un rol estratégico en la construcción de coaliciones.
En este escenario, las decisiones de las bancadas del Senado han sido clave. Los partidos Conservador y de la U anunciaron su respaldo a la fórmula de Paloma Valencia, mientras que Cambio Radical optó por dejar en libertad a sus votantes entre Valencia y Abelardo De la Espriella. Por su parte, Iván Cepeda logró el apoyo de la Alianza Verde, y el Partido Liberal aún no define su postura oficial.
A pesar de su menor protagonismo ante la opinión pública, los partidos siguen siendo fundamentales para movilizar votantes en las regiones y fortalecer candidaturas en territorios donde no tienen mayorías. No obstante, el respaldo partidario también implica riesgos, ya que puede afectar la imagen de los candidatos en un contexto de desconfianza ciudadana hacia estas organizaciones.
En este contexto, algunas campañas han optado por mantener distancia pública de los partidos, privilegiando discursos independientes o de antipolítica, mientras avanzan negociaciones discretas para asegurar apoyos estratégicos.
Aunque las alianzas no garantizan resultados automáticos, sí pueden incidir en el desempeño electoral, especialmente en una elección donde la participación ciudadana ha venido en aumento. Sin embargo, expertos advierten que estas coaliciones no necesariamente se traducen en acuerdos de gobierno posteriores.
Por ahora, el mapa político refleja una competencia marcada por tres candidaturas fuertes y un sistema de partidos que, aunque fragmentado y con menor protagonismo, sigue siendo clave en la definición del rumbo electoral del país.
