Colombia eligió los nuevos parlamentarios para el periodo 2026-2030
Colombia definió este domingo 8 de marzo la composición del nuevo Congreso de la República para el periodo 2026-2030, tras una jornada electoral en la que millones de ciudadanos acudieron a las urnas para elegir a 103 senadores y 183 representantes a la Cámara.
De acuerdo con los resultados preliminares del preconteo, el Pacto Histórico se consolidó como la fuerza política más votada en el Senado, con cerca de 4,4 millones de votos y una proyección de 25 escaños, lo que lo convierte en la bancada más numerosa de esa corporación.
En segundo lugar, se ubicó el Centro Democrático, que alcanzó alrededor de 17 curules, seguido por el Partido Liberal con cerca de 13 escaños. También obtuvieron representación significativa el Partido Conservador y la Alianza Verde, mientras que otras colectividades como La U y Cambio Radical lograron una presencia menor en la cámara alta.
En la Cámara de Representantes, el mapa político mostró un equilibrio entre las principales fuerzas. El Centro Democrático lideró con aproximadamente 32 curules, seguido por el Partido Liberal con 31 y el Pacto Histórico con 29, lo que refleja un Congreso fragmentado y sin mayorías absolutas.
Analistas políticos coinciden en que esta configuración obligará a la construcción de alianzas entre partidos para aprobar reformas y proyectos de ley en los próximos cuatro años. Incluso el bloque cercano al presidente Gustavo Petro, aunque logró la mayor votación en el Senado, no cuenta con los votos suficientes para impulsar su agenda sin negociar con otras colectividades.

Las elecciones también dejaron sorpresas políticas. Varias figuras conocidas del Congreso no lograron conservar sus curules, entre ellas Angélica Lozano, Jorge Enrique Robledo y Katherine Miranda, lo que evidencia una renovación parcial del escenario político nacional.
El nuevo Congreso iniciará funciones el 20 de julio de 2026, cuando los legisladores electos asuman oficialmente sus cargos y comience un periodo legislativo que se perfila marcado por la negociación política y la fragmentación partidista.
